Imagen: Lizeth Proaño
Abraham Campva
Un joven provinciano fue a visitar a Nietzsche, quería que lo adoptara como un pupilo. Nietzsche lo sondeó y se tocaba la barbilla en profundas reflexiones. El joven miraba el bigote de quien esperaba su aprobación. Nietzsche señaló hacia arriba y el joven intuitivamente siguió aquella señal del dedo índice de la mano izquierda, siguió mirando unos segundos hasta que vio un martillo contra su frente. «Lo que no te mata te hace más fuerte».

Abraham Campva
Autor

Lizeth Proaño
Ilustradora