Claudia Saquicela
Cuentan, por allí, que la muerte está enferma de amor,
y que el amor le resulta o muy chiquito o muy grande.
esta es su cárcel, y la muerte quiere que la encierren
ella se enamora hasta la última gota, sus sentimientos se funden con la espuma
y se suicidan al no ser correspondidos.
Se quedó sin alas, y sin palabras, con su vientre lleno de cicatrices y agujeros.
¡ella puede lidiar con sus coágulos, pero no con la abstinencia!
se auto flagela en la espera de un milagro y de ser todo lo contrario al silencio
sentada al fondo del lago, en esta noche se repiten sus pesadillas.
¡mientras, digiere la ley de un Dios bondadoso!
Pero se obsesiona con un corazón lleno de espinas,
dispara su última bala al centro de su cuerpo, combate contra el tiempo
y la injusticia del desamor,
¡cada noche expresa sus sentimientos idénticos a los de la vida!
¡la muerte sobrevivió a la belleza, pero sucumbió al amor!
Ella espera enamorada, está alucinada de ausencia…
su amor no tiene nombre, ni apellido.
la muerte ha sido crucificada por las bestias, pero ella renace y se deja cobijar
se viste de rojo y se desliza,
¡está embriagada de pasión!
¡cuentan, por allí, que la muerte está enferma de amor!
Claudia Saquicela
Autora
Estudió en el Colegio Rosa de Jesús Cordero (Mejor egresada, medalla de oro). Habla inglés a nivel TOEFL. Obtuvo el diploma DELF B2 y el C1 en francés. Es Psicóloga de la Universidad de Cuenca y es Abogada de la UTPL. Tiene una maestría en Psicología Cognitiva de la Universidad de Cuenca. Fue ganadora del 3er concurso a mejor proyecto de investigación de la Universidad de Cuenca. Obtuvo una beca del SENESCYT.
Arturo Cervantes
Ilustrador
Una oscura noche de verano, el abismo abrió su boca infernal, dejando escapar un ser etéreo y terrible, que devoraría todo a su paso con su furia. Eternamente manchado de acuarelas y las almas de los incautos que obtienen lo que desean, se mueve por el mundo deslizándose por entre las cerraduras. También me gustan los gatitos y el té.